Soy una princesa cubierta de cicatrices.

          Soy una princesa cubierta de cicatrices, mis heridas sangran haber esperado que alguien me amara. Todo lo que tengo que entregar está ordenado en la salida los agujeros de mis brazos. ¿Tú vas a hablarme de amor?. En cada punto negro me ingiere volver a la calle. La iglesia bajo mi ventana amontona animales tan ciegos como para no saber que también les importo. Me visto con camisas blancas de fuerza y las correas corretean en mis dedos, para dibujar cada noche una cuerda fina, la anudo en mi cuello y me lanzo al vacío. ¿Cuántas veces me he suicidado allá arriba?. Ya perdí la cuenta de los gritos sordos, de los llantos callados, y de correr en círculos. No puedo saltar. Mis pies atados por ese placer. Querer y no poder. Mi única bendición es no poder. Sería otro día perfecto arruinarme cabalgar las estrellas en un viaje de ida, con un caballo de asteroides infinitos mi cuerpo blando, morado, dejando una estela de purpurina en el cielo, tiñendo la mañana siguiente en la impotencia de no ser nadie. Mi único color es el de la sangre atragantada por la presión de mis músculos contraídos. Pero allá arriba todo flota mágico, mi voz es la de un ángel que desafía con insultos, una corona de espinas clavada en las sienes, un segundo efímero de volver a darme cuenta que no todo es tan fácil. Y la confianza de haber perdido la confianza. Toda mi vida esperando a que alguien me amara.

Anuncios

13 comentarios en “Soy una princesa cubierta de cicatrices.

  1. El relato breve el una fotografía punzante, donde la palabra a veces no es palabra, o grafema signo de un léxico incimprensible. No a veces la palabra se eleva como una bandera sustentada en el mástil de la objetividad. Hay algo en común en todos nosotros, el dolor que se refleja en la palabra sangrante y en la corona de espinas que portamos en el vía crucis de la vida. Me identifico con ello, cualquiera sea la proposición interna con que el autor quiera sorprendernos. Un saludo desde este rincón del mundo.

    Le gusta a 1 persona

  2. “Me visto con camisas blancas de fuerza y las correas corretean en mis dedos, para dibujar cada noche una cuerda fina, la anudo en mi cuello y me lanzo al vacío.” Maravilloso, derrochas expresividad en cada palabra.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s